Por mi parte es más refutación que elogio. Pero leamos.
Se queja Barcepundit:
ME HACE MUCHA GRACIA eso de que “la Iglesia cubana no aceptará jamás una intervención extranjera” cuando, por definición, la Iglesia es en sí misma una entidad extraterritorial dirigida desde la Ciudad del Vaticano. Flaco favor les están haciendo a los cubanos rezando sin la más mínima crítica por quienes ha estado oprimiendo durante décadas.
Yo siempre digo que soy un ateo judeo-católico (adaptando el modo en que se autodefine Oriana Fallaci), pero a veces tengo que reconocer que cuesta.
Tiene razón. No hay, no puede haber -sería un contradios- “iglesia cubana católica”, porque catolica significa universal.
Pero en relación al segundo párrafo, hay que considerar la iglesia católica en Cuba ha actuado como un ateo judeo-católico debería esperar. Por cierto, muy bien dicho: no judeo-cristiano, sino judeo-católico.
En el fondo de esta valoración late el asunto dificilísimo de la “religión civil”. El sefardí renegado Espinosa -un auténtico ateo judeo-católico- insiste en su Tratado Teológico Político que la religión solo debe predicar obediencia a las leyes y ejercer la caridad. Desde ese punto de vista, habría que alabar la prudencia de la iglesia cubana como “iglesia civil” de Cuba.